9 de septiembre de 2008

SIEGA VERDE (CASTILLEJO DE MARTÍN VIEJO)

… LOCALIZACIÓN …

Esta estación rupestre de Siega Verde se localiza en la provincia de Salamanca, concretamente a 17 km de uno de los pueblos más importantes de la provincia, Ciudad Rodrigo.

Para llegar hasta Ciudad Rodrigo, hay que tomar la autovía que va justo hasta allí y una vez dentro del pueblo, tomar la carretera que se dirige hacia Lumbrales, la SA-324. Una vez llegáis a un pueblo llamado Castillejo de Martín Viejo, se tendría que coger la carretera que va hacia Villar del Ciervo, y cuando os encontréis con un gran puente sobre el río Águeda, tendréis enfrente el Aula de Siega Verde, así como su yacimiento arqueológico.



… HISTORIA …

1988 fue el año importante para Siega Verde, puesto que, el por aquel momento era director del Museo Provincial de Salamanca, Manuel Santonja, llegó a descubrir más de quinientos grabados zoomorfos del Paleolítico Superior a lo largo del río Águeda. Diez años después, en el 1998, este importante yacimiento arqueológico fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León.



… SIEGA VERDE …

Siega Verde es una zona situada junto al río Águeda, resultando por tanto, un lugar privilegiado para vivir, ya que la caza estaba garantizada al ser un lugar de paso de animales. La zona era rica en pozas naturales, por lo que el agua nunca faltaba, incluso en momentos de sequía. Así pues, se puede entender Siega Verde como un espacio reservado a invocar a antiguos dioses para que les ayudasen con la caza, algo así, como un Santuario Paleolítico, como lo podrían ser también otros yacimientos arqueológicos similares. Las figuras que nosotros apreciamos hoy día, no eran más que una representación para atraer la suerte con la caza.


Siega Verde se trata de un lugar peculiar, puesto que se encuentra cercano ya a las famosas Arribes del Duero, y está dominado por un inmenso puente que permite el paso de un lado al otro del río Águeda. A ambos lados de este río nos vamos a encontrar con grandes concentraciones de pizarra, donde los hombres del Paleolítico quisieron dejarnos su arte.


La Estación Rupestre de Siega Verde comprende un Aula Arqueológica y todo el conjunto de paneles con los grabados rupestres al aire libre junto a la orilla izquierda del río Águeda, a lo largo de tres kilómetros. A la entrada del Aula, hay un pequeño aparcamiento donde podéis dejar el coche.


Se recomienda visitar primero este aula, donde se adquieren las entradas. Al comienzo de la visita, proyectan un audiovisual donde explican lo que vamos a ver después (nosotros llegamos tarde y no nos dio tiempo a verlo, por lo que no puedo daros muchas más pistas sobre él, lo siento) y después se pasa al Aula propiamente dicha, que se encuentra adaptada para hacer entender de una manera sencilla el modo de vida de la época de estos pobladores del Paleolítico a través de una recreación con maniquís ataviados con los ropajes típicos de pieles de animales y armas de caza, una maqueta con la localización del arte rupestre, las herramientas que empleaban para realizar los grabados, la naturaleza de la zona… También, muestran una comparación entre Siega Verde y otros yacimientos rupestres similares, centrándose sobre todo, en el yacimiento cercano de Foz Côa, ya en Portugal, y es que para entender bien el arte rupestre de Siega Verde, es casi obligado hacer una comparación con él, ya que se utilizan los grabados portugueses para datar los de Siega Verde.


Por cierto, el yacimiento arqueológico de Foz Côa es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.



… LOS PANELES …

En Siega Verde hay multitud de grabados rupestres, distribuidos en paneles (94 en total), todos ellos situados en la orilla izquierda del río Águeda, pero abarcando una amplia zona, aunque os aviso que durante la visita únicamente podremos ver algunos de ellos, en total 14, puesto que la mayoría se hayan en zonas de acceso bastante complicado y la zona todavía no ha sido completamente adaptada para realizar visitas guiadas y además, estos otros grabados se hallan menos marcados, por lo que para los ojos de los inexpertos en arte rupestre, pueden resultar difícil de descubrir. Estos grabados han sido datados en torno a los años 20.000 – 12.000 antes de Cristo, ahí es nada...


¿Qué nos vamos a encontrar? No os esperéis pinturas rupestres al estilo de Altamira, sino que en esta ocasión lo que vamos a ver es grabados, por lo que resulta mucho más complicada apreciarlos. De todas maneras, el guía se esfuerza un montón por que todos los vean. Os comento un poco cómo se realizaron los grabados, ya que prácticamente es lo primero que explican, para poder entender por qué unos son de una forma y otros de otra distinta. Los artistas (¿por qué no llamarlos así?) de estos grabados emplearon tres TÉCNICAS distintas para dejar sus obras en los grandes paneles de piedra:

Piqueteado: en ella lo que hacían era delimitar con puntos el contorno de la figura que querían representar. ¿Cómo lo conseguían? A través de pequeños golpes con objetos y herramientas construidos con piedra que les resultaban resistentes y duros para poder marcar la pizarra. Este tipo de grabados van a resultar mucho más accesibles al ojo humano, puesto que la silueta se distingue mejor que los realizados con la siguiente técnica.

Incisión: en esta ocasión, en lugar de delimitar la figura con puntos, lo que hacían era marcarla con una delgada línea.

Raspado o abrasión: donde únicamente combinaban las dos técnicas anteriores. ¿Para qué? Para conseguir una mayor profundidad en las figuras gracias a que los surcos resultaban así mucho más anchos y profundos. Estas figuras, aunque escasas, son muy fáciles de reconocer.


Además, al igual que ocurre con las pinturas rupestres en las cuevas, estos artistas también vieron la posibilidad de aprovechar las formas naturales de la pizarra y sus relieves para dar volumen o simplemente las aprovecharon como delimitaciones de las figuras representadas.


Entre las FIGURAS representadas nos vamos a encontrar con grabados zoomorfos, esto es, representaciones de animales. ¿Qué animales? Mayoritariamente caballos y toros, y en menor medida ciervos o incluso una cabra. Así mismo, observaremos representaciones de especies ya extinguidas, pero que en aquellos momentos compartían territorio con los hombres del Paleolítico Superior, como los bisontes. Sin embargo, también podremos observar algunos signos esquemáticos, pero no predominan ni mucho menos.


El guía que te acompaña y te va explicando con todo lujo de detalles los paneles, lleva consigo un cartón plateado, que con la luz del sol, refleja en los grabados y consigue que sean mucho más sencillos de apreciar, si no, de verdad os confieso que muchos de ellos era incapaz de ver.


Por último os diré, que toda la zona que comprende los paneles con sus correspondientes grabados, se halla cercada porque años atrás el acceso era libre y muchos brutos se encargaron de estropear parte de los grabados. Una verdadera lástima el no saber apreciar el tesoro que esconde Siega Verde.



… HORARIOS Y PRECIOS …

Horarios:

Sábados, domingos y festivos abierto mañana y tarde.

Entre semana: visitas de grupos previamente concertadas.


Precios:

Entrada: 4€

Se aplican descuentos en el precio de entrada a colectivos especiales, niños, jubilados, titulares de la Tarjeta Amigos del Patrimonio, etc.



… DATOS DE INTERÉS …

A continuación os dejo los teléfonos donde podéis concertar visitas: 902 19 38 17 y 923 16 34 46.



… RECOMENDACIONES …

Después de haber visitado Siega Verde, me gustaría recomendaros llevar un calzado lo más cómodo posible, puesto que los paneles se encuentran en caminos de tierra, con bastantes piedras y arenilla. Si es verano, por tanto, ¡no se os ocurra llevar calzado abierto! Y por favor, usad protector solar, ya que el sol pega de lo lindo mientras te explican cada uno de los grabados.

Si os acercáis a Siega Verde, quizás os apetezca conocer otros lugares interesantes de la zona, aquí os dejo algunas sugerencias:

Ciudad Rodrigo: Murallas, Parador, Catedral y Plaza Mayor

San Felices de los Gallegos: pueblo del que os hablaré en otra opinión, ya que lo merece

Real Fuerta de la Concepción

Yacimiento Arqueológico de Foz Côa

Estos dos últimos lugares no los conozco, pero tengo ganas de visitarlos, así que me animaré en breve y ya os contaré.



… MI OPINIÓN …

Siega Verde me ha sorprendido gratamente. Ya de por sí me gusta el arte rupestre (si no, leed mi opinión sobre Altamira), pero desconocía que cerca de casa tenía un yacimiento como éste. Es curioso el pensar cómo vivían los hombres que nos legaron este peculiar arte, que aunque sencillo en apariencia, tiene un gran significado histórico.


No puedo dejar de agradecer la visita guiada, ya que el chico que nos acompañaba se desvivía por que todos lo entendiéramos bien, no empleaba demasiado vocabulario profesional y siempre nos pedía que le preguntáramos, que no nos diera vergüenza. Se notaba que es una persona que disfruta mucho de su trabajo y esa pasión, la sabe transmitir al explicarte los paneles. Os lo recomiendo porque estoy segura que os encantará.