26 de enero de 2009

SLEEP WELL - YOUTH HOSTEL


... ¿DÓNDE ESTÁ? ALREDEDORES …

Este Albergue Juvenil se localiza en una zona céntrica y muy próxima a una de las calles comerciales de la ciudad que cuenta con muchas tiendas de ropas, gofrerías, restaurantes de comida rápida, supermercados, centros comerciales… por ejemplo, podemos encontrarnos con Berska, C&A, H&M, Zara, Pimkie, Media Markt, Carrefour Express, Quick! y muchas otras. Por ello, la zona me pareció buena, ya que además en horario comercial estaba repleta de gente. Después, es una zona tranquila y nosotros no escuchamos ningún alboroto por la noche. Está cercano a la estación de tren de Brussel-Noord. Nosotros llegábamos aquí desde Brujas y fuimos andando hasta el Sleep Well y no tardamos mucho, además, prácticamente es recto el camino que hay que tomar. De todas formas, muy próxima a la calle del Albergue hay una parada de metro “Rogier”.Me pareció una buena localización, porque teníamos a un tiro de piedra la parada de metro para movernos por las zonas más alejadas de la ciudad, y además, estábamos cerca de la Grote Markt (Plaza Mayor) y dando un paseo en menos de 15 minutos nos plantábamos allí.




LA RESERVA

En esta ocasión, al igual que hicimos con el Hotel de Brujas, hicimos la reserva a través de una página de reservas que utilizamos bastante, hostelworld. La verdad es que, si no recuerdo mal, fue de los primeros que vimos, y como además, en la guía de viajes que cogimos de la biblioteca venía recomendado, no lo dudamos y lo reservamos prácticamente sin mirar más opciones. La verdad, es que los demás eran un poco carillos, y bueno, no queríamos gastar demasiado…


Supongo que la mayoría de vosotros ya sabéis más o menos cómo se hace una reserva on-line en este tipo de páginas. Seleccionamos la ciudad, el alojamiento que deseamos (en este caso, al igual que pasaba con el Hotel Passage de Brujas, en el Sleep Well tienen habitaciones reservadas sólo a albergue y otras más como hotel), los días en que permaneceremos en él, el tipo de habitación que deseamos (en el albergue o en el hotel) y ya está. Aparte de facilitar nuestros datos, tendremos que dar el número de la tarjeta de crédito, ya que nos cobran el 10% del precio total. El resto del importe lo abonamos al llegar allí.


También se puede reservar en su página web:

http://www.reservations.bookhostels.com/sleepwell.be/, por teléfono (+32 22185050), Fax (+32 22181313) o e-mail (info@sleepwell.be). Os recomiendo imprimir una copia del resguardo para presentarlo en la recepción cuando hagáis el check-in.




… RECEPCIÓN …

La recepción se encuentra al fondo a la derecha nada más entrar en el hall del edificio. Allí, os atenderán en francés, neerlandés o inglés (no sé si en algún otro idioma, porque nosotros con el inglés ya teníamos bastante) y no tuvimos ningún problema a la hora de entenderles y hacernos entender en inglés porque lo hablaban muy bien. Te piden los datos y la documentación, comprueban que todo está correcto y abonas lo que te resta del precio total. Puesto que hasta las 15 horas (si no recuerdo mal) no puedes acceder a la habitación, disponen de un lugage room o sea, un cuarto para dejar las maletas. Te facilitan la llave para entrar en dicha sala y las puedes dejar hasta que puedas subir a tu habitación. Como dato curioso os diré que esta sala está en el sótano y hay ascensor, cosa que agradecimos porque bajar con las maletas cargados por las escaleras… no era un plan muy atractivo…


Cuando ya puedes acceder a tu habitación, te entregan la llave de ésta. Esta llave, además, sirve para utilizar los ascensores. ¿Por qué esto es así? Porque se supone que sólo podrían usarlos los huéspedes de la zona del Hotel y no los del albergue, que tenían un ascensor específico para ellos. Eso sí, al salir del albergue, tienes que dejar la llave y volverla a pedir al regresar, aunque tienen recepción 24 horas.


La recepción me gustó porque enfrente tenía dos murales enormes con dibujos de cómics típicos belgas (os diré que por todo Bruselas hay murales en las fachadas de distintos edificios con dibujos de los cómics belgas más famosos, como Lucky Luke, Los Pitufos, Asterix y Obelix, Tintín, etc… y en los planos vienen localizados con puntitos). La recepción es similar a cualquier otra que hayáis visto, un mostrador, con ordenadores, una urna de cristal donde poder depositar las llaves al abandonar el albergue… Cuando nos registramos nosotros, además había chocolatinas pequeñas de una marca típica de Bélgica, Côte D´Or, muy buena, por cierto…Aquí se pueden comprar abonos para el transporte público, planos de la ciudad y diversos souvenirs. También se pueden alquilar bicicletas.




… HOTEL …

El edificio del Hotel es el mismo que el del Albergue, sólo que ambas zonas están separadas. Goyo y yo nos quedamos en el Hotel, así que os hablaré de esta zona.


Dentro del hotel, justo arriba de la puerta de entrada/salida han puesto una pequeña fuente imitando al famoso Manenken Pis y el piso bajo está decorado en tonos cálidos (amarillos, rojos, naranjas…). De la recepción ya os he hablado. El Hotel contaba con varios pisos a los que se accedían por ascensor o por escaleras, pero como os decía antes, para usar el ascensor era necesario meter la llave de la habitación antes de pulsar la tecla de nuestro piso. Los pasillos del hotel eran amplios y largos. Las habitaciones se distribuían a ambos lados. Las paredes estaban decoradas en tonos azules y había moqueta en el suelo.


Por fuera me recordaba un poco a las fachadas de los Hoteles de la cadena Ibis, que son llamativos en cuanto a los colores. La verdad es que la primera impresión fue muy buena, porque el edificio es completamente nuevo, bonito, juvenil, con colores atractivos, una puerta de entrada de cristal, banderas en la entrada, grandes ventanales en el piso bajo… no sé, me pareció serio. Además, el edificio cuenta con salas de conferencias que se pueden reservar para cursos, conferencias, etc… y sus nombres son:


* MONNET (capacidad para 40 personas)

* SPAAK (capacidad para 15 personas)

* SCHUMAN (capacidad para 120 personas)


¿Curioso, eh? ¡Ah! Y en la planta del sótano, hay un bar/karaoke, que abre por la tarde/noche, pero que nosotros no llegamos a ir. En la planta baja y al aire libre, hay una especie de terraza con mesas y sillas de madera, para comer o pasar el rato. Como comprenderéis, con el frío que nos hizo, ni siquiera llegamos a salir para ver cómo era, y nos conformamos con verlo desde la ventana del pasillo de nuestra habitación.


Importante, todo el edificio está adaptado para personas con movilidad reducida, un aspecto que me parece fundamental hoy día.




… HABITACIÓN DOBLE …

Cuando hicimos la reserva, nosotros reservamos una habitación doble con baño compartido en la zona de albergue, pero al llegar al hotel, nuestra reserva no aparecía por ningún lado. Yo ya me asusté porque temía que no hubiera habitaciones libres… pero ningún problema. El chico que estaba en la recepción nos dijo que tenían habitaciones libres, pero con baño en la habitación en la zona del hotel y que no tendríamos que pagar la diferencia de precio, así que salíamos ganando, lo malo, era que cada día nos tocaba andar cambiando de habitación… Menos mal que el siguiente día, nos atendió otro chico y se lo comentamos y nos cambió a una habitación que ya pudimos utilizar los dos días siguientes sin necesidad de volver a cambiarnos.


Las dos habitaciones en las que nos alojamos eran idénticas. Había dos camas individuales, televisión, una mesa de escritorio, sillas, estanterías, un pequeño armario y luces en cada uno de los cabezales de las camas. La habitación estaba pintada en naranja, lo que daba mucha calidez a la estancia y las cortinas y edredones eran de colores amarillos con dibujos de flores. No era demasiada amplia, pero resultaba acogedora y cómoda. Nosotros estuvimos muy a gusto, además, la televisión nos vino muy bien, aunque no entendíamos nada porque los canales eran, bien en francés o neerlandés, pero bueno, por lo menos por la noche, podíamos distraernos un rato…




… BAÑO …

El baño como os decía antes estaba dentro de la habitación, lo que me pareció genial, porque veníamos de la mala experiencia del Hotel de Brujas. Era pequeño, con azulejos blancos, pero todo nuevo y limpio. Había un lavabo con espejo, un water y una ducha de plato, pero sin mamparas, por lo que cuando nos duchábamos, el agua acababa por todo el suelo del baño. El chorro de la ducha de la primera habitación en la que nos quedamos, era muy flojo, pero el de la segunda, perfecto y con el agua calentita. Una cosa, las toallas no vienen incluidas en el precio, así que vais allí, no se os olviden las toallas y como recomendación personal, llevad también chanclas para salir de la ducha, os será mucho más cómodo.




… PERSONAL …

El personal no me pareció nada del otro mundo. El primer chico que nos atendió en la recepción el primer día, me pareció un tanto seco, pero el chico del día siguiente fue de lo más amable, porque le comentamos lo que nos pasaba y nos lo solucionó en un momento, lo que nos hizo pensar que quizás el primero, no sabía muy bien cómo funcionaba el programa de ordenador que utilizaban para asignar las habitaciones… En cuanto al personal del restaurante, pues normales. Yo creo que ya estaban cansados de servir tantos desayunos y bueno, pues te servían y ya está.




… COMIDAS Y BEBIDAS …

Dentro del precio de la habitación, venía incluido el desayuno, en horario de 7 a 9 de la mañana, y se servía en una sala-comedor que se encontraba en el primer piso, al lado de la zona de albergue. La sala no era muy grande y casi siempre estaba repleta de gente. Al entrar cogías tu bandeja e ibas cogiendo los platos, cubiertos, vasos, servilletas, etc…


Podías seleccionar dos modalidades de zumo: naranja o multifrutas, que salían de estas máquinas estilo a las del café… Yo tomé el de naranja el primer día, y ya, no lo tomé más porque era artificial y sabía fatal. Probé también el multifrutas que cogió Goyo, pero me pasó lo mismo, sólo que éste tenía un sabor además fortísimo. Después, se podía coger cereales, pan de molde, tostado o no, fruta… y los encargados del restaurante, te daban un bote de mantequilla, otro de mermelada, otro de crema de chocolate y otro de queso fresco. Y para terminar, se podía coger café, chocolate, etc… yo siempre opté por chocolate, y bueno, era muy normalito, pero con el frío que hacia entraba muy bien.


Las mesas eran para 4 o 6 personas, con sillas individuales. Lo normal era tener que compartir la mesa con más personas, porque éramos muchos para poco espacio (también es que nosotros hasta las 8.30 no bajábamos a desayunar porque si no, el día se nos hacía eterno… y a lo mejor, a esa hora nos juntábamos todos…).




… TARIFAS …

A continuación os detallo los precios de las distintas habitaciones, tanto de las alternativas que tenéis si vais al albergue como las del hotel:


ALBERGUE:

* Habitación individual: 29.50 €

* Habitación doble: 27 € (por persona)

* Habitación triple: 24 € (por persona)

* Habitación 4 camas: 22 € (por persona)

* Habitación 6 camas: 20.50 € (por persona)

* Habitación 8 camas: 18.50 € (por persona)


Lo único, comentaros que si pasáis más de una noche, los precios de las noches siguientes son más baratos que los de la primera. En estas habitaciones los baños y duchas son compartidos, el desayuno está incluido, no es posible acceder a las habitaciones entre las 11 de la mañana y las 15 horas de la tarde y el coste de las sábanas es de 4.50 € por 5 noches.


HOTEL:

* Habitación individual: 41 €

* Habitación doble: 60 €

* Habitación triple: 85 €


Estas últimas, el precio es por habitación y no por persona.




… DATOS DE CONTACTO …

Por si os animáis a ir, los datos de contacto son:


Dirección: 23 rue Daumier, 1000 - Brussels (Bélgica)

Teléfono: +32 22185050

Fax: +32 22181313

Página web: http://www.sleepwell.be/

E-mail: info@sleepwell.be




1 comentario:

Estefania dijo...

Una informacion muy util. Si algun viajo por alli la tendre en cuenta. Gracias